19 de marzo de 2010

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como es eso d bohemio

... los bohemios, jap k les guste platicar la musica el vino y el tabaco y su dogma principal (es el mio tambien) belleza, libertad, verdad y amor

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2 de marzo de 2010

Manual para el Crítico

Ahora con ustedes una pequeña guía para ser un "gran" crítico musical y así poder detrozar a gusto a su banda preferida. Esto lo pueden encontrar en la edición de este mes de la revista "Conozca Más" (notese que no estoy haciendo publicidad a la revista porque no me pagan por esto, pero es para que no digan que plagio basura o cosas por el estilo...


¿Carece de recursos obnubilantes que lo pongan al nivel de las personalidades del medio? Si esta guía le consiguió trabajo a tres locutores, dos colaboradores de Pitchfork y al autor de esta columna, imagine lo que puede hacer por usted.
Si algo me enseñó Ratatouille es: a) que por antihigiénicas que parezcan las criaturitas, las ratas parisinas cocinan de ne mamez pas; y b) que ser el que critica en bien fácil. Sin embargo, aunque el galano arte de escupirle encima al trabajo de los demás y decir "hasta a mí me sale mejor" es una labor que incluso mi gato ha realizado decentemente -la dicción le da algo de problemas-, hacerlo de tal manera que tu víctima quede desmenuzada y tú parezcas una autoridad en la materia, requiere de años de depuración y muchos diplomados en las artes malditas de la pretensión y la pedantería. El maestro (albañil) Miguel Mateos no pudo haberlo dicho con palabras más sencillas: "No es tan fácil romper un corazón".
Debo ser muy claro: una vez que uno da ese paso hacia el lado oscuro, no hay vuelta atrás. Tan pronto sale de ti la primera crítica corrosiva, tu Luke Skywalker kármico le pinta dedo al Yoda de la buena voluntad y la vida no vuelve a ser la misma. Primero dejas de bañarte. Luego tendrás un novio o novia hippie. Más tarde dejarás de disfrutar cualquier cosa que no sea "una propuesta muy inteligente". Por supuesto, adiós televisión. Finalmente, te convertirás en artista conceptual y cuando mueras compartirás la eternidad con Yoko Ono. Encuerada.
Aquellos listos para las llamas del infierno deben saber que una reseña pretenciosa requiere de cuatro elementos irremplazables. Primero están las anécdotas completamente injustificadas y con desconexión total del álbum a evaluarse. ¿En verdad es trascendente para nuestra propuesta musical del disco que Beck haya salido de una tormentosa relación antes de componer el Sea Change? ¿En serio cambia en algo la música del Neon Bible, de Arcade Fire, cuando te enteras que la grabaron en una iglesia convertida en estudio? ¿Las composiciones de Daniel Johnston son fabulosas sólo porque él sufre de trastorno bipolar y los últimos discos de Radiohead son obras de arte porque ellos están tristes y tú puedes pagar lo que quieras por ellos? La crítica dice: "Agüevo que sí".
El segundo elemento son las referencias a obras, datos o músicos poco conocidos. Encontrar influencias de Television, Suicide, Gang of Four o MC5, y citar los nombres de sus integrantes, no sólo te va a hacer lucir como todo un conocedor, sino que también dejará al receptor de tus ideas no solamente con dudas sobre el sonido del disco de la reseña que lee o escucha, ¡sino que ahora tendrá la curiosidad de cómo suena un grupo del que jamás ahbía escuchado hablar en su vida! Una idea digna de Belcebú, sin duda.
Luego está usar palabras pretenciosas para referirte a un disco. ¿Por qué llamarle por nombres triviales cuando puedes decirle: 'placa', 'esfuerzo', 'acetato', o el horripilante (redoble, por favor) 'entrega'? No hay nada como sonar bien "Pompa y circunstancia" cuando reseñas un disco de Eminem para niños de 12 años. Ah, pero también debes espolvorear tus comontarios con colores, texturas y formas para describir sonidos. "Texturas ambientales". "Líneas de bajo escurridizas". "Un sonido café con motas moradas". Uf. Serás la envidia de Eddie Van Halen.
La cereza en el pastel es la calificación. Los patanes califican con bueno, regular o malo. Los poco exigentes con cinco estrellitas. Los pesados, con 10. Un crítico que se precie de tener una opinión utiliza una escala decimal completa. ¿Qué diferencia un 7.2 de un 7.3? Sepa el cuerno, pero qué padrísimo y exigente se ve. Si alguien te pregunta, argumenta que los valores de producción no fueron los adecuados. Pensará dos veces antes de preguntarte a qué te refieres.
No obstante, lo único cierto en esto es que la única reseña sincera es la propia. De nada sirve que el mundo indie ame a Animal Collective o a Dirty Projectors si en nuestros oídos sólo se escuchan caos y voces chillonas. ¿Qué importa lo que la crítica diga de Poison, si la letra de "Every Rose Has Its Thorn" nos llega? A fin de cuentas, también fue en w que aprendí que los críticos, por muy buenos que sean,a la larga también terminan tragándose cualquier mierda.


JA JA JA JA JA esto último es de lo más cierto, en fin, puse esto porque a falta de posteadores en esta página, algo se tiene que hacer para que no se hunda tras el primer mes. Nos veremos en otra entrega de Matando Al Ocio Con Música. Y para despedirme, los dejo con una foto de cuano Clint Eastwood encontró su verdadera vocación...entrenar Pokemon.